31
Jan
11

Fmln: traición y reedición de la teoría del rebalse

En El Salvador, con el fmln en el gobierno, está ocurriendo la reedición de la recurrente e insidiosa injusticia que ensancha la brecha entre los que tienen más, y los que nada tienen. Injusticia que  empuja a los pobres a una mayor pobreza, mientras que a los oligarcas y a los funcionarios gubernamentales y municipales, enriquece más.

Haciendo uso de la dolarización como principal instrumento, los oligarcas salvadoreños han ajustado a la alza sus ganancias, mediante el método de comprar a los salvadoreños su fuerza de trabajo, en colones, y a cambio venderles a esos mismo salvadoreños, los insumos que necesitan para subsistir, en dólares.

Este procedimiento, asegura el progresivo enriquecimiento a las oligarquías salvadoreñas, para todo el tiempo que dure la crisis y probable debacle del dólar. Sin embargo, y en contrapartida, los salarios de la clase trabajadora se vuelven crónicamente deficitarios; se deteriora progresivamente la calidad de vida de las clases medias, la extrema pobreza se multiplica, y el gasto social del Estado se hace cada vez más raquítico e insuficiente.

Por muchas riquezas que los oligarcas y los políticos salvadoreños hayan acaparado, se niegan éstos a pagar al fisco lo justo, y aprovechan la primera oportunidad para evadir impuestos. De este modo, las arcas del Estado y de las municipalidades están siempre vacías, y los políticos se ven imposibilitados de cumplir sus promesas electorales.

Consecuencia de todo lo anterior, las escuelas se ven en ruinas; barrios populares devorados por cárcavas; las carreteras intransitables; los hospitales sin medicinas, los policías mal equipados y mal pagados; el transporte público en manos de bandidos en permanente guerra entre sí; masas de desocupados que deambulan sin rumbo en el campo y la ciudad; promontorios de basura por doquier; el poder territorial en manos de pandillas al servicio del narcotráfico; auge delincuencial de todo tipo, de una delincuencia que no perjudica a los ricos o a los funcionarios gubernamentales, sino al pueblo pobre, humilde u trabajador.

Las cabeceras departamentales y la misma ciudad capital, inundadas de ventas callejeras de compatriotas desesperados por sobrevivir, son consecuencia de la política económica del gobierno Funes-fmln, que es una simple continuación de la política económica de los gobiernos de Paco Flores y Antonio Saca, cuya piedra angular es la nefasta dolarización.

Para protegerse de los estragos que trajo consigo la dolarización, los funcionarios públicos de alto nivel han ajustado sus salarios, también al alza. Tanto que, a pesar de mostrar grandes niveles de ineficiencia, ineficacia y corrupción, el funcionariado público de El Salvador, está entre los mejor pagados de Latinoamérica.

¿No es entonces comprensible que los trabajadores se movilicen para exigir al Estado, a los oligarcas y a los políticos mejores condiciones de vida?

No obstante el fmln ante la creciente movilización sindical, hubo de emitir un comunicado cuyo principal propósito es dejar en claro que este partido que se autodenomina popular y revolucionario, está en contra de que los trabajadores vayan a la huelga y presionen con medidas de hecho, para exigir al gobierno, menos injusticias y mejores salarios.

Semanas antes, durante la huelga de los trabajadores judiciales, el efemelenista Manuel Melgar, ministro Justicia, dejó en claro que de persistir las medidas de hecho, tendría que actuar la UMO (unidad policial represiva). 

La represión policial y militar es el último recurso a que el sistema echa mano cuando cobran auge las movilizaciones del pueblo pobre por mejores condiciones de vida.

Antes de desatar la represión, para mantener al pueblo, conforme, atemorizado y paralizado, echan mano oligarcas y gobernantes a ridículos argumentos, que no por viejos y desgastados, dejan de tener algún resultado favorable al injusto orden de cosas.

Uno de estos argumentos que esgrimen los detentores del poder es la “teoría del rebalse”. Según esta teoría, el pueblo debe esperar a que los bolsillos de oligarcas y gobernantes rebalsen de beneficios, pues es este rebalse el que saciará el hambre de los pobres.

De la manera más desvergonzada, la dirigencia efemelenista se ha sumado en el comunicado emitido, al coro de oligarcas y burgueses, con que piden a los trabajadores el cese de su movilización y lucha por mejoras salariales.

Acusan los jefes efemelenistas a los trabajadores de egoístas que se preocupan únicamente por su bolsillo y no por el país. Muy pronto olvidaron estos jefes en el poder, que no existe un solo obrero en El Salvador, cuyo salario sea equivalente al costo de la vida y al valor de la canasta básica.

Pero sí, el funcionariado estatal y municipal de rango alto, como los jerarcas efemelenistas, aprovechan la mínima oportunidad para engrosar sus onerosos salarios de varios miles de dólares, con bonos, viáticos, gastos de representación, etc, mientras que el pueblo pobre ve desaparecer de su mesa, hasta la tortilla y los frijoles.

No hay otra palabra para calificar la desfachatez de la jefatura efemelenista de anteponerse a las justas demandas de los trabajadores, que, “traición”.

Pero, ¿a qué podría deberse el giro de noventa grados de la susodicha cúpula, hasta llegar a traicionar al proletariado salvadoreño, sumándose al coro de oligarcas y burgueses?

Carlos Marx nos da la respuesta. El ser social determina la conciencia social –dice–, y no al revés.

Y el ser social de la cúpula efemelenista, hoy día es, empresarial.

Dueños y accionistas de millonarios negocios, como Alba Petróleos, Mides, y con otros secretos proyectos empresariales entre manos, se ven empujados a regirse por una lógica y una filosofía empresarial.

El pensamiento empresarial no necesariamente tiene que ser alienante y antiobrero; pero la cúpula efemelenista lo ha entendido así, y actúan en consecuencia a ello.

Por eso es que además de veladas amenazas de represaliar las medidas de hecho de los sindicatos, también se dedican a predicar que los trabajadores deben tener paciencia y esperar a que la cúpula efemelnista se consolide en el poder del Estado, para que sus demandas se vean favorecidas. Como si el hambre, la desnutrición y las enfermedades, fuesen capaces de conceder un compás de espera al pueblo humilde y trabajador.

Losdirigentes efemelenistas no plantean a los obreros en lucha, otra cosa que una nueva versión de la teoría del rebalse.

Reaccionarios! Contrarevolucionarios! Traidores!

Aquellos que se decían marxistas, revolucionarios; la única tendencia correcta y consecuente con la clase obrera. ¡Quién podría creerlo!

                                                                                                                        Urías Eleazr

About these ads

1 Response to “Fmln: traición y reedición de la teoría del rebalse”


  1. november 2, 2012 kl. 6:26 e m

    Me ha gustado mucho esta informacion sobre pagos de tenencias df .


Kommentera

Fyll i dina uppgifter nedan eller klicka på en ikon för att logga in:

WordPress.com Logo

Du kommenterar med ditt WordPress.com-konto. Logga ut / Ändra )

Twitter-bild

Du kommenterar med ditt Twitter-konto. Logga ut / Ändra )

Facebook-foto

Du kommenterar med ditt Facebook-konto. Logga ut / Ändra )

Google+ photo

Du kommenterar med ditt Google+-konto. Logga ut / Ändra )

Ansluter till %s


Följ

Få meddelanden om nya inlägg via e-post.

%d bloggers like this: