15
Mar
11

Mujer

Minúsculo pececillo

era yo

acogido en el remanso de tus aguas

 Supe entonces que

costilla no eres mujer

 Eres océano y se congregan

pueblos innumerables

en tu vientre

 A tu llamado defenestran tus hijos los tiranos,

o acuden mansamente los gorriones a picar

en la palma de tu mano

 Nacen las alas de la rebelión

de tu plumaje irrepetible

 Otras veces, callada,  

anónima

y sola

te entretienes en tejer

del hilo que tus pueblos

van desmadejando

 En tus manos, el pan

 De tus manos la obra

 De tu garganta las palabras

 En tu vasija, el vino

 En tus labios el beso

 En tus pechos recogido el néctar divino

 y en tu vientre otra vez el mar

 Deposito mi añoranza en tu regazo,

y vuelvo a ser el niño que asoma a la vida

 Primero eres la selva que me atrapa en su maraña

luego la estrella que me indica

el rumbo de salida

 Bebo y bebo de tus manantiales,

pero mi sed persiste y persiste

 Me alimento día a día

de tus nutrimentos,

pero el hambre de saber,

de ti me volvió insaciable

 Piedra angular de mi biología

Punto de partida de mis rumbos cardinales

 Tú,

arco para mis flechas

 Robusto cimiento

de la casa en que habito

 Surco en que siembro mi semilla

 He subido a tus cúspides más altas

 Presentí ahí la infinidad de tus horizontes

 Cuando bajé tus abismos más ignotos,

sentí temor ante lo desconocido

 Adivino en tus redondeces,

 la redondez de la tierra o la luna

 Se va el tiempo mío

igual que corre el agua entre tus dedos

 Arquitecta de la cultura que me redime

 Flor de mi esperanza

 Árbol que me cobija

 Lluvia para mis cultivos

 Rocío de mis madrugadas

 Principio y fin de mi existencia

Que alguna vez,

dice el Buda,

volveré de nuevo a dormitar en el mar de tus entrañas,

y que otra vez

volveré a prenderme a tus pezones

como un parásito feliz 

No lo sé

 Hoy no podría saberlo 

Hoy es tiempo de reemprender la lucha

 Antropófago se volvió el oligarca

y pretende devorar a tus cachorros

 En los combates por venir

sólo hay cabida para la vida o la muerte

No hay ya lugar

para la indiferencia

 Tú, oráculo de mis profecías

 Pitonisa de mis vaticinios

 Alfa y omega de mis presentimientos

 Tú, el molde en que se funden mis palabras

 Hálito que me da la vida

 Señálame mujer con tu índice bendito

cuál es mi trinchera y mi lugar

en este nuevo campo de batalla.

                                                                                                           Lobo Pardo


0 Responses to “Mujer”



  1. Kommentera

Kommentera

Fyll i dina uppgifter nedan eller klicka på en ikon för att logga in:

WordPress.com Logo

Du kommenterar med ditt WordPress.com-konto. Logga ut / Ändra )

Twitter-bild

Du kommenterar med ditt Twitter-konto. Logga ut / Ändra )

Facebook-foto

Du kommenterar med ditt Facebook-konto. Logga ut / Ändra )

Google+ photo

Du kommenterar med ditt Google+-konto. Logga ut / Ändra )

Ansluter till %s


mars 2011
M T O T F L S
« Feb   Apr »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

%d bloggare gillar detta: