24
Maj
12

El auge de la poliquitería y la nave a la deriva

Image

Se ha desatado en El Salvador, la lucha entre las fracciones políticas a fin de consolidar y ensanchar sus posiciones de poder en el aparato estatal.

¿Porqué?

Porque según la filosofía de la clase política salvadoreña, consolidar y ensanchar las cuotas de poder político, son base esencial para acumular cada vez más, poder económico.

No se trata de una lucha tradicional de epítetos y contra epítetos entre las agrupaciones políticas. Ha tomado forma de confrontación político jurídica entre los tres poderes del Estado, y al interior mismo de cada uno de esos tres poderes.

A pesar de las momentáneas concertaciones, el enfrentamiento es del tipo, “todos contra todos”. Tampoco es un enfrentamiento ideológicamente, de calidad. Se trata simple y llanamente de lo que Fidel Castro llama con toda razón, “vulgar politiquería” y que aporta en nada a la cultura política del pueblo. Las reyertas entre los vendedores callejeros ofrecen más nivel ideológico de lo que está ofreciendo esta guerra intraestatal.

Es una guerra por demás extraña. Por la mañana, presidente y vicepresidente aparecen en la misma trinchera, por la tarde se baten inmisericordes desde trincheras opuestas, y por la noche se envían señales conciliatorias.

En la Asamblea Legislativa se concertan alianzas entre supuestos irreconciliables enemigos ideológicos (fmln-Pcn-Gana- Pes), con objeto de atacar la buena marcha de la Sala de lo Constitucional, de la Corte Suprema de Justicia.

Por su parte, la mayoría de magistrados integrantes de esta corte, considera que la Sala de lo Constitucional, y principalmente su presidente, que es a la vez presidente de Corte Plena, constituyen un caballo de Troya llegado ahí con el ominoso propósito de reducir drásticamente los ilimitados privilegios económicos, prebendas y bonificaciones de que gozan los magistrados de este órgano supremo, tradicionalmente vinculado a actuaciones tales que el mismo Estado norteamericano lo califica como una entidad corrupta.

En este intraestatal enfrentamiento que hace de El Salvador un río revuelto y entorpece la administración de la justicia,  ganan, la delincuencia común y el crimen organizado. El gran perdedor de siempre es el pueblo honrado y trabajador.

El susodicho enfrentamiento tiene al menos dos vertientes, aparentemente no relacionadas entre sí.

La primera de ellas es la vía que escogieron los efemelenistas para asimilarse al sistema que antes combatían: aupar a la presidencia de la república a un periodista de refinada demagogia, distante ideológicamente de un partido de lenguaje revolucionario, cuyo propósito es granjearse un asiento en el club de las oligarquías criollas. Los efemelenistas creyeron que el presidente sería maleable arcilla en sus manos. Se equivocaron. El astuto periodista tenía su propio plan político y su propia base de apoyo entre círculos oligárquicos, rivales de ARENA.

Otra vertiente de esta antipatriótica guerra, en perjuicio del pueblo humilde, necesitado de ser gobernado con honestidad y sabiduría, es la reacción de los poderes legislativo y ejecutivo, ante la labor emprendida por magistrados de la Sala de lo Constitucional, en el sentido de rescatar a la CSJ de el pantano de corrupción en que yace, y en el sentido de aceptar demandas ciudadanas encaminadas a sanear las instituciones del Estado de la crónica inconstitucionalidad en que actúan.

Pero el mayor pecado de la Sala de lo Constitucional, fue haber aceptado demandas ciudadanas en terrenos del sufragio universal, que cuestionan el excesivo poder de las cúpulas partidarias en detrimento de la voluntad de los electores.

Fue aquí que ardió Troya, ya que las cúpulas partidarias constituyen en este país, verdaderas oligarquías, cuyo poder se sustenta en imponer su absoluta voluntad, sobre las bases partidarias y sobre los electores en general.

En el más reciente capítulo de esta guerra sin cuartel que convierte a nuestro país en una nave a la deriva; encabezadas por el fmln, las bancadas legislativas de los partidos que se oponen a la honesta actuación de la Sala de lo Constitucional, decretan remover de sus cargos al magistrado presidente de la CSJ; eligen apresuradamente nuevos magistrados, mucho antes que los antiguos terminen su período; nombran un nuevo presidente para la Sala de lo Constitucional y la CSJ . En su premura, tales diputados cometen un error garrafal: eligen un magistrado suplente más de lo que establece la constitución de la república.

La Asamblea Legislativa está facultada constitucionalmente para nombrar magistrados de la CSJ, pero no para removerlos de sus cargos. Tal pretensión convertiría al parlamento salvadoreño en un ente jerárquicamente superior a la CSJ, lo cual es inconstitucional.

De modo pues que hoy día la CSJ, cuenta con dos presidentes: uno nombrado y otro en funciones. En este marco ha sido presentada en la Sala de lo Constitucional, una demanda ciudadana que pide sea declarada inconstitucional la decretada remoción del presidente de esa misma sala y de la CSJ.

Belarmino Jaime, que es el afectado por el decreto de remoción, se ve obligado y facultado a estudiar la demanda, dado que es el presidente en funciones de la susodicha Sala y de la CSJ.

Los diputados encabezados por el fmln, cuyas acciones les colocan en calidad de conspiradores golpistas en perjuicio del Poder Judicial, exigen a la Sala de lo Constitucional, recusar a Belarmino Jaime, de conocer la demanda, pues tal cosa, dicen, le coloca en el doble papel de juez y parte. ¡Los golpistas atrapados en su propia telaraña!

Pero esta inútil e inoficiosa guerra intra e interinstitucional que se libra en El Salvador, también está aderezada de episodios tragicómicos.

Cundió la indignación en el presidente de la Asamblea Legislativa, Sigfrido Reyes, cuando los medios señalaron que la fiesta de la nueva legislatura que ha entrado en vigencia, fue celebrada, por iniciativa efemelenista, con un carísimo banquete digno de Calígula, mientras que en la calle el pueblo pobre perece de hambre, sed y deterioro ambiental.

–¡Hipocresía en estado puro! Esos mismo periodistas callan, cuando la Asamblea les invita a ellos, con bocadillos y refrescos! –argumentó el efemelenista.

Aparentemente el Tribunal de Etica Gubernamental ha aceptado, entre otras, estudiar dos peculiares demandas. Una de ellas, se rumora, ha sido presentada por el presidente de la CSJ por intromisión impropia en competencias de la CSJ, por parte del presidente del parlamento.

La otra demanda ha sido presentada por iniciativa de la  presidenta de la Comisión de Hacienda en contra de un colega opositor por haberse él burlado, durante una intervención parlamentaria, de la supuesta preeminencia del apéndice nasal de la diputada efemelenista, al momento de enpolvarse.

Así pues, entre comilonas legislativas, demandas y contrademandas, absurdos decretos, estancamiento económico, rampante desempleo, hambre y sed del pueblo honrado y trabajador, se mueve sin rumbo alguno nuestro país, como una nave sin timón, gracias a la labor de la clase política salvadoreña. Todo con el propósito de consolidar posiciones de poder que serán utilizadas después, como herramientas de enriquecimiento.

Urías Eleazr


0 Responses to “El auge de la poliquitería y la nave a la deriva”



  1. Kommentera

Kommentera

Fyll i dina uppgifter nedan eller klicka på en ikon för att logga in:

WordPress.com Logo

Du kommenterar med ditt WordPress.com-konto. Logga ut / Ändra )

Twitter-bild

Du kommenterar med ditt Twitter-konto. Logga ut / Ändra )

Facebook-foto

Du kommenterar med ditt Facebook-konto. Logga ut / Ändra )

Google+ photo

Du kommenterar med ditt Google+-konto. Logga ut / Ändra )

Ansluter till %s


maj 2012
M T O T F L S
« Apr   Jun »
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

%d bloggare gillar detta: