13
Aug
13

Veteranos en lucha. Consecuencia revolucionaria

Hoy día, “Izquierda”, en El Salvador, se ha vuelto un término confuso y hasta alienador. Se le considera sinónimo de color rojo, de revolucionario, de socialismo; en fin…
En este tenor, basta vestir camisa o colocarse una cachucha roja sobre la cabeza, para reclamar la condición de revolucionario y socialista.

La verdad de las cosas es que, dicho término se ha vuelto un cascarón vacío y para no caer en confusiones talvez sea necesario crear uno nuevo para identificar al revolucionario que anda el camino señalado por Ernesto Guevara, el Ché: Mientras haya un sólo explotado y oprimido; un tan solo marginado en el mundo, debe haber lucha revolucionaria.

El hecho está en que la razón de la izquierda es ser antisistema; de modo que cuando ésta se asimiló a él, se desnaturalizó; se volvió el vacuo cascarón que ya dijimos.

El término “izquierda”, comenzó su andadura en la revolución francesa para identificar a los absolutamente opositores al poder del rey, liderados por Maximiliano de Roberspier.
En el contexto nuestro el rey son los grandes capitalistas que en su ilimitado afán de enriquecimiento envenenaron la tierra, los ríos, el aire, el mar, y nos obligan a vivir en el miserable abismo en que vivimos.

Es a estos grandes capitalistas que se agregan alegremente los ex comandantes que un día convencieron, o reclutaron y obligaron a los hoy mutilados y traumatizados ex guerrilleros, a la guerra; los mismos contra los que lanzan hoy la policía antimotines.

Fueron los luchadores que se acogieron a la ideología marxista que llama a destruír las viejas e injustas estructuras del sistema para construir sobre sus ruinas un nuevo orden de justicia e igualdad; los insurrectos que optaron por la vía leninista hacia la toma del poder, quienes dieron al término, izquierda, su carácter revolucionario y socialista que lo caracterizó a lo largo del siglo XX.
Fue a este entender de la izquierda que se acogieron los dirigentes de las cinco organizaciones que conformaron el FMLN en El Salvador. No había entre ellas, tendencia alguna que no se dijera marxista-leninista. En este contexto, incluso había quienes pretendían demostrar su fidelidad al ideario de Marx y Lenin, autoproclamándose encarnación de la tendencia correcta, pura y consecuente, en comparación a las otras cuatro.

Juraron las cinco dirigencias mantenerse en pie de lucha, inclaudicables, hasta el último hálito de vida rebeldes al sistema, en tanto éste no cayera hecho pedazos y se diera feliz término, en nuestro país, a la construcción del socialismo.

Y sobre éste juramento se lanzaron en pos del apoyo del pueblo humilde enarbolando la consigna de “Pueblo Únete”. En algunos lugares el pueblo se unió voluntariamente; en otros tuvo que ser unido a la fuerza. De este modo se emprendió el largo y cruento devenir de la guerra revolucionaria, a cuya cabeza marchaban aquellos que juraron pureza, consecuencia y fidelidad a los principios marxista-leninistas, hasta las últimas consecuencias. Es decir, hasta entregar la vida misma en el empeño.

El derrumbe de la URSS y el llamado de Den Xiaoping a los antiguos revolucionarios chinos, incitándolos a enriquecerse, nos colocaron ante la dura realidad que el socialismo seguía pertenenciendo al mundo de las utopías; y sin embargo tales acontecimientos no lograron desvirtuar los colosales fundamentos sobre los cuales se erige el revolucionario sistema científico y filosófico creado por Carlos Marx.
En otras palabras, a pesar de la mal lograda URSS y del cambio de rumbo del PC chino, para los auténticos revolucionarios marxistas del mundo entero, la lucha en contra de las viejas estructuras debe seguir adelante.

Es aquí donde se hace necesario poner los puntos sobre las íes en cuanto al camino seguido por aquellos dirigentes salvadoreños que llamaron al pueblo a entregar la vida misma por la revolución y el socialismo, fundamentados en el juramento que ellos mismos hicieron por voluntad propia, sin que nadie se los pidiera u obligara (ellos sí, pidieron u obligaron al pueblo pobre a que jurara). Ese pueblo juró, y a diferencia de aquellos, cumplió, y no tiene otra alternativa que seguir cumpliendo hasta el final. He allí a los veteranos de guerra en pie de lucha, sacrificando sus vidas; abonando con su sangre la continuidad de la lucha…!!!

La verdad es que aparte de los que se encuentran integrados al juego político y al engranaje macro económico del sistema, gran parte de esos dirigentes medra discretamente, como los topos, bajo tierra, entre las sombras, renegados totalmente a su propio juramento. Únicamente salen a la luz, cuando los hombres de prensa se ven en la necesidad de entrevistarlos.

Refiriéndonos a los que no escogieron una vida de topos, reparemos que, en su más reciente artículo de opinión, “Poderoso caballero es don dinero”, Joaquín Villalobos adopta una posición conciliadora con lo actuado por la dirigencia efemelenista post Acuerdos de Paz, con la cual se encontraba políticamente e ideológicamente distanciado desde los años 90 del siglo pasado.

Entre otras cosas, da a entender, Villalobos, positivo para el país, que esa dirigencia emerja como poder económico, sobre la base de varios criterios.
En democracia, afirma, no se puede hacer política sin dinero. Una cosa, escribe, es representar a los pobres, y otra conformar un partido de pobres.

Para el ex comandante, la nueva condición y posición de la dirigencia del partido fmln en el contexto social, y en general, el surgimiento de nuevos ricos en El Salvador, es parte de un fenómeno que él llama “dispersión del poder económico” lo cual, opina, es favorable a la Democracia, a la reconstrucción del país, y por tanto, necesario beneficiar.

Es como si habiendo optado por ramales diferentes, la dirigencia efemelenista y él, en una encrucijada de caminos, cae en la cuenta Villalobos, que dos décadas después, esos ramales distintos que un día los separaron, los llevan de nuevo a coincidir. En efecto, está en lo correcto.
Ambas partes, Villalobos y la susodicha dirigencia se sitúan hoy día en la común posición de actores principales en el marco del caos social y económico, explotador y opresivo, que propicia el capitalismo en nuestro país.

Lo cierto es que entre lo actuado por la dirigencia efemelenista desde los Acuerdos de Paz hasta la fecha, y lo afirmado por Joaquín Villalobos en su artículo de opinión, hay mucha, pero muchísima tela que cortar.

En ésto, hay cosas que nos llaman poderosamente la atención.
Una cosa es ser capitalista, y otra es la vía por la que se llega a la condición de capitalista. Esto toca el asunto de la moralidad o nó de la vía seguida. La distancia que hay entre la consecuencia revolucionaria y la demagogia; la estafa ideológico-política en perjuicio del pueblo pobre y humilde.
¿Es moralmente revolucionario utilizar la lucha popular como vía de acumulación de capital?
No es que estemos en contra de que el partido fmln favorezca la iniciativa empresarial; lo que cuestionamos desde estas líneas es qué tipo de relación establece la dirigencia de ese partido con las empresas creadas. ¿Es una relación de propiedad? ¿Qué tipo de propiedad? ¿Devengan salario de funcionarios políticos y ejecutivos empresariales a la vez? ¿A cuánto ascienden los salarios de funcionarios empresariales que se pagan en esas empresas?…
… He aquí el quid de la cuestión! Recordemos que del capital inicial de tales empresas formaron parte fondos municipales.

Está visto que la victoria del capitalismo con que se han saldado los grandes combates librados a lo largo del siglo XX; el inenarrable drama de la reconversión de antiguos dirigentes revolucionarios en nuevos oligarcas, sobre la base de apropiarse del dinero público y los recursos del Estado, no significa en modo alguno el fin de la historia, ni el fin de la guerra. Ese desgarrador drama cuyo protagonista es el ser humano, ha sido únicamente el primer gran combate hacia la utopía del socialismo…

La lucha sigue…!!! Debe de seguir…!!!… El pueblo pobre y humilde no tiene derecho a perder la esparanza…!!!

Un amigo ajeno a esta mesa de redacción, ha tenido acceso al primer manuscrito de este comentario y me advierte: “Estás criticando a gentes muy poderosas” me dice “gentes que han desarrollado decisiva influencia sobre el mercado laboral. Tienen toda la capacidad de bloquearte e impedir la oportunidad de que te ganes el pan”.
“Tenés razón; pero es que estamos en un callejón sin salida”, le contesto; “por no criticar a los dirigentes sucede lo que sucedió en la antigua Unión Soviética. Una vergüenza histórica en desfavor de los hombres y mujeres que luchan honradamente”

Froilán Sánchez


0 Responses to “Veteranos en lucha. Consecuencia revolucionaria”



  1. Kommentera

Kommentera

Fyll i dina uppgifter nedan eller klicka på en ikon för att logga in:

WordPress.com Logo

Du kommenterar med ditt WordPress.com-konto. Logga ut / Ändra )

Twitter-bild

Du kommenterar med ditt Twitter-konto. Logga ut / Ändra )

Facebook-foto

Du kommenterar med ditt Facebook-konto. Logga ut / Ändra )

Google+ photo

Du kommenterar med ditt Google+-konto. Logga ut / Ändra )

Ansluter till %s


augusti 2013
M T O T F L S
« Jul   Sep »
 1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031  

%d bloggare gillar detta: